domingo, 9 de abril de 2017

BROOKLYN DE COLM TÓIBÍN



Eilis Lacey es una chica de familia humilde que, como tantos otros, no encuentra trabajo en el pequeño pueblo del sudeste de Irlanda en el que vive. Por ello, cuando se le ofrece un puesto en Norteamérica no duda en aceptarlo.

Poco a poco, Eilis se abre paso en el Brooklyn de los años cincuenta y, a despecho de la nostalgia y los rigores del exilio, encuentra incluso un primer amor y la promesa de una nueva vida.

Inesperadamente, sin embargo, trágicas noticias de Irlanda le obligan a regresa y enfrentarse a todo aquello de lo que ha huido.



Brooklyn es una novela bastante curiosa; esa ha sido al menos mi impresión mientras la leía. La abundancia de narración y los pocos diálogos pueden resultar a veces tediosos en ciertos libros, pero ese no es en absoluto el caso de esta novela. En la contraportada de la edición que compré hay una frase que menciona que leer esta novela es como sumergirse en una conciencia y estoy plenamente de acuerdo. Durante toda la lectura he sentido como si me encontrara dentro de la mente de la protagonista, Eilis, conociendo sus pensamientos, su compleja forma de pensar y lo mucho que cuestiona todo lo que le ocurre; una especie de viaje profundo dentro de otro ser humano para servirle de compañía en un recorrido que marca su vida.

Eilis es la hija menor de una familia irlandesa que ha perdido a su padre recientemente y comparte el día a día con su madre y su hermana mayor, su vida podría considerarse armoniosa y bastante propia para su edad de no ser porque en la Irlanda en crisis de los años 50´s no consigue encontrar un trabajo que le permita desarrollarse. Esta es, en realidad, la causa de que sus hermanos mayores y buena parte de las personas que conoce hayan tenido que emigrar a mil destinos distintos. De pronto, sin buscarla ni esperarla, a Eilis se le presenta la oportunidad de dejar su pequeño pueblo y viajar al otro lado del mundo, a Brooklyn, un lugar que se ha convertido en una especie de colonia para gente llegada de distintos lugares del planeta, muchos de ellos irlandeses e italianos en busca de un mejor futuro. Algo interesante respecto a Eilis, es que ella no desea marcharse, de haber sido por sus deseos se hubiera quedado tranquilamente en su hogar con su madre y hermana, haciendo una vida sencilla y con esa actitud un poco resignada que la caracteriza, pero no ve otra salida y decide dejarse llevar un poco por la corriente.



Me ha encantado el estilo de narración del autor, es la primera vez que leo algo suyo y me ha parecido impresionante la facilidad con que describe el complejo mundo interior de una joven como Eilis, quien en ciertos aspectos se sale de lo ordinario. Eilis es extremadamente introvertida y desconfiada, analiza todo a profundidad y se cuestiona casi todo aspecto del mundo que la rodea. Su llegada a Brooklyn, desde luego, le da mucho para analizar e intentar comprender. Hace una nueva vida, desarrolla un tanto su carácter, su futuro empieza a perfilarse, y de pronto, algo ocurre y se ve en la necesidad de volver a Irlanda y enfrentar lo que dejó atrás.

Algo muy interesante es la forma en que el autor retrata el viaje del inmigrante en casi toda parte del proceso: el miedo al fracaso, la decisión de emprender el viaje, el descubrimiento de una nueva realidad, ese largo período para acostumbrarse, el empezar a sentirse cómodo y ese punto en que debe mirar atrás a lo que  ha dejado e intentar combinar, por así decir, a la persona que era y en la que se ha convertido.



Leer Brooklyn ha sido, en cierta medida, como un viaje en sí mismo y lo recomiendo mucho, así como esa preciosa adaptación que se hizo hace un par de años y que no tiene pierde. 

martes, 28 de marzo de 2017

TERTULIA ROMÁNTICA



Hoy vengo con una entrada un poco atípica; no traigo una reseña, una de mis novedades literarias o consejos de escritura, que por cierto ya toca alguno, que tengo esa sección un poco descuidada. Hoy quiero compartir un acontecimiento muy especial; no solo para mí, sino para la comunidad de lectores románticos en Lima, mi ciudad.

Quizá para muchos, si les menciono las tertulias románticas, aquellas en las que almas afines se reúnen para hablar de sus lecturas favoritas y todo lo que aman del género, les sean del todo familiares. "Si aquí es cosa del todo común, si tenemos encuentros de este tipo con mucha frecuencia", dirán; pero mucho me temo que este no es nuestro caso. En Lima es un territorio del todo inexplorado y este último fin de semana se realizó la primera de la que tengo conocimiento y a la que tuve el gusto de asistir. Lo que me supo a gloria.



Para ponerlos en mi particular contexto, quienes pasan por aquí saben que soy una gran amante de la romántica y que publico novelas del género desde hace un tiempo. Los resultados de mis aventuras, hasta ahora, han sido maravillosos para mí y en verdad estoy muy agradecida por los pequeños sueños cumplidos que he alcanzado; pero el desinterés en mi país por el género es una espina en el costado. Pocas cosas más frustrantes para un autor, y quien lo sea lo entenderá, que estar imposibilitado de ver un libro suyo en una estantería de su país, por ejemplo; pero es lo que hay por ahora y estoy bastante resignada al respecto, lo cual no significa que no lo vea como un sueño más por cumplir, lo que espero hacer. Pero como lectora, que es la parte más importante y vital de mí, es aún más difícil no dar con almas afines en estos lares con quienes chillar de gusto cuando encuentro un libro que me emocione u oír recomendaciones de los que podrían hacerlo. Por fortuna, en los últimos meses las cosas han empezado a cambiar en lo que a esto último respecta y de una forma espléndida.

Tengo que mencionar y resaltar el trabajo de Verónica, cabeza del blog Xiawife, que recomiendo a ciegas para los amantes del género, por cierto. Ella se ha puesto al hombro la tarea de difundir el género en estos lares y a base de constancia ha empezado a cosechar los frutos de su esfuerzo. El más resaltante es, precisamente, el organizar la tertulia de la que les hablo. El domingo, en una librería encantadora de Lima, Books & Co. se llevó a cabo la primera Tertulia romántica en Lima y me gustaría compartir con ustedes algunas imágenes del encuentro. La mayor parte de ellas pertenecen a la cronista oficial del evento, por cierto, Victoria Delgado de Un libro para Buddy, canal de Youtube que también recomiendo mucho porque es un gustazo ver los videos que comparte una lectora como Vic, no tiene pierde. 






Como verán, el lugar es encantador. Fue delicioso poder hablar de libros en un ambiente tan agradable, apenas sentimos el tiempo pasar y solo lamento que no pudiéramos continuar por mil y un horas más.


Los encargados de la librería fueron sencillamente encantadores. ¡Nos dieron té y galletas! Un detalle adorable, además de que díganme si no les parece que esas tecitas van a empezar a bailar en cualquier momento. Acabo de ir a ver La bella y la bestia por segunda vez, mi imaginación está a mil.... Por otra parte, y algo a resaltar en este apartado: es alentador ver cómo las librerías empiezan a mostrar interés en la novela romántica. Hasta hace unos meses no había visos de esto y de pronto soplan aires más que interesantes, así que toca cruzar dedos y trabajar para reforzar este interés.


Todas muy atentas, como debe ser. Soy la última de la última fila, por cierto, como es usual. Una que es tímida y habla poco...




Luego de hablar, hablar y, adivinaron, hablar acerca del género, de la situación de la romántica en el país, lo que esperamos y nuestra experiencia como lectoras y, un par de nosotras, autoras, se realizaron algunos sorteos de libros y cosillas bonitas cedidas por bloggers, la librería y las escritoras que participamos y fue muy divertido. Dos de mis libros cayeron en excelentes manos y espero que los disfruten a mil. Me hace una ilusión muy especial que estén en poder de lectoras de mi ciudad, ambas muy simpáticas, por cierto. 



Para cerrar, como una no puede pisar una librería y no comprar algo porque simplemente no es posible, ustedes entenderán, me traje esas dos maravillas para casa. Una es una novela de romance paranormal que me recomendaron mucho y que espero leer pronto porque me tiene intrigada, y la otra es Brooklyn, un libro que me muero por leer desde que vi la adaptación al cine y que seguro cae más pronto que tarde. 

Como ven, fue una experiencia fabulosa que esperamos repetir y que abre todo un nuevo sendero para la novela romántica en mi país, lo que nos tiene a todas muy entusiasmadas. Si pasa por aquí algún alma lectora, no solo de romántica, que viva por estos lares, no dude en contactar, porque esperamos contar con novedades muy pronto. 




jueves, 23 de marzo de 2017

LA PRINCESA PROMETIDA: WILLIAM GOLDMAN


La bella Buttercup jura amor eterno a Westley, que parte en busca de fortuna y es asesinado por unos piratas. La doncella, obligada, se promete al príncipe Humperdinck de Florin, un bellaco al cual sólo le interesa la caza. El mejor esgrimista, el hombre más inteligente y el más fuerte del mundo son contratados por los enemigos de Florin para raptar a Buttercup. En la huida, sufren la incansable persecución de un encapuchado que los retará uno a uno en su propio terreno.

En La princesa prometida, William Goldman ha reunido todos los elementos clásicos de los grandes relatos ambientados en un mundo de fantasía medieval, imprimiéndoles su fino sentido del humor. Sus personajes representan a todos los héroes y villanos de nuestros cuentos de infancia y rinden un brillante homenaje a la novela de aventuras.


Cada tanto me gusta hacer relecturas de mis libros favoritos, o a lo mejor son ellos quienes reclaman mi atención si se sienten un poco abandonados, no lo tengo del todo claro; pero el resultado siempre es el mismo, porque siento que me he reencontrado con un viejo amigo y me lo paso pegada a sus páginas hasta que llego una vez más al final, y lo devuelvo al estante hasta la próxima reunión. Eso es lo que me ha pasado en los últimos días con La princesa prometida, de William Goldman. Resulta que en una de mis excursiones por Pinterest, que me tiene fascinada y cuyo hechizo no decrece, me encontré con esta imagen de la película que me alborotó los recuerdos y me llevó a buscar la novela.


¿Verdad que es hermosa? Creo que quien haya visto la película debe recordar a este trío con mucho cariño, y es que no puede ser de otra forma, porque es una adaptación fantástica de la obra. Recuerdo haber visto la película cuando niña y leído el libro varios años después sin que ninguno desmerezca al otro, se complementan de forma perfecta.

Por lo que nos cuenta Goldman, esta historia nace en realidad de otra escrita por el florinés S. Morgenstern, una suerte de crítica satírica a la sociedad de su tiempo que su padre le  narró cuando era un niño, pero se la contó resumida ya que resultaba un poco densa. Esto, lamentablemente, no lo supo Goldman hasta que compró el libro siendo mayor para regalárselo a su hijo y este no pasó del primer capítulo. Al comprender el "problema", Goldman, que desarrolló su carrera como guionista precisamente gracias a esta historia, decide escribir un resumen en toda regla para que más personas pudieran disfrutarla.


De modo que tenemos una hermosa historia de caballeros con todos los componentes imaginables para enamorar al lector. Romance, misterio, traición, peleas, ¡magia!, honor, villanos... lo tiene todo. Goldman crea una historia entrañable con un sentido del humor irónico y con cierto toque mordaz que nos narra las situaciones más disparatadas. El inicio del libro nos lleva a conocer la historia de la joven Buttercup, que un día descubre que está enamorada de Westley, ese mozo de cuadra al que gusta atormentar con las órdenes más ridículas, y quien responde siempre con un obediente y devoto "Como desees", que como todos sabemos en verdad significa "Te amo". Pero Westley es pobre y decide ir a buscar fortuna para que puedan casarse, con el terrible resultado de abordar una embarcación que es secuestrada por el temible pirata Roberts, y es bien sabido que este no deja prisioneros... Entonces, Buttercup asume que Westley ha muerto, pasan los años y se ve de pronto prometida al príncipe Humperdinck de Florin, un hombre despreciable. Poco antes de la boda, sin embargo, es secuestrada por un trío propio de una historia tremenda como esta; un brillante hombrecillo, un gigante, y el mejor espadachín del mundo. Mención especial para Iñigo Montoya, por favor, a ver a quién no le suena aquello de: "Mi nombre es Iñigo Montoya, asesinaste a mi padre, prepárate a morir". Bueno, pero volviendo a la historia, falta decir que los secuestradores son interceptados por un misterioso hombre de negro dispuesto a frustrar sus planes.


Todo lo que ocurre luego es tan maravilloso que merece ser conocido de primera mano, por lo que me abstengo de desvelarlo, y si ya lo conocen, los animo a releerlo; vaya que vale la pena. Ah, y a no olvidar que "El amor verdadero es lo mejor del mundo, después de los caramelos para la tos".

domingo, 5 de marzo de 2017

TRAS LA COLINA: ROBYN CARR



Bienvenido de nuevo a Grace Valley, en California. El lugar en el que las mejores cosas de la vida nunca cambian…

En este pueblo tranquilo, los vecinos cuidan unos de otros como si se tratara de una gran familia. En una comunidad así es difícil guardar un secreto. Sin embargo, la doctora June Hudson ha conseguido algo portentoso… Aunque las visitas de su amante secreto, el agente de la Agencia Antidrogas Jim Post, eran tan clandestinas como apasionadas, encajaban con su exigente horario de médico de pueblo, una profesión que requería la capacidad de existir a base de cafeína, bollos de azúcar y nervios de acero. Pero, ¿cómo iba a competir un amante secreto con un novio del pasado, con alguien de carne y hueso? El antiguo amor de June había vuelto a Grace Valley después de veinte años, y divorciado. June se sentía muy insegura. Así pues, cuando una de las esposas más enamoradas del pueblo le disparó unos perdigones a su marido en el trasero y en el jardín de la casa de la tía de June, Myrna Claypool, aparecieron unos huesos humanos, June casi agradeció la distracción. Más tarde o más temprano, el amor se abriría paso en Grace Valley. Como siempre.



Los libros que nos sacan de los bloqueos lectores son siempre recordados con mucho cariño y esto me ha ocurrido con Tras la colina, libro con el que me estrené con la autora, además, así que es un doble motivo para apreciarlo.

Robyn Carr es una escritora muy respetada en el género romántico y al fin he podido comprobar el por qué. Es dueña de un estilo sencillo y muy sentimental que llega al lector sin dar muchas vueltas; la trama de este libro en particular me ha parecido simple y al mismo tiempo con todas las complejidades propias del ser humano, porque esa es otra característica que he percibido en Carr, que le otorga una gran importancia a lo más profundo de los sentimientos humanos.



Soy una gran admiradora de la serie Gilmore Girls, no sé si alguien la verá también, pero si lo hace le dará gusto saber que esta historia me la ha recordado mucho. Ese viejo dicho de "Pueblo chico, infierno grande", se ajusta a la perfección tanto a la serie como a este libro. En Grace Valley, el pueblo en que vive nuestra protagonista, ocurre de todo; una serie de acontecimientos en apariencia sencillos que significan un mundo para quienes los viven, que son todos los vecinos del lugar, un montón de personajes muy distintos entre sí con virtudes y defectos, pero que tienen en común el cariño que los une, porque aquí todo el mundo se conoce y se encuentran siempre puntos que los conectan de alguna u otra forma. Todo lo que ocurre aquí marca a la protagonista en diversas formas y nos enteramos de ello de primera mano porque la autora tiene una capacidad tremenda para hilvanar distintas tramas en paralelo sin perder el hilo durante toda la historia hasta que, en el desarrollo de la misma o incluso al final, consigue atar todas y cada una de ellas sin dejar cabos sueltos, algo que disfruté mucho.

He terminado muy encariñada tanto con la protagonista como con sus amigos; su historia de amor me ha parecido hermosa, muy madura y realista, pero sin duda me quedo con esos mil y un pequeños acontecimientos ocurridos en el pueblo; con los buenos y los malos, que también los hay, porque al fin y al cabo estos son también parte del día a día y de eso se trata esta novela, de llevar historias reales al papel y brindarlas al lector para que se sienta identificadas en ellas, algo que me ha ocurrido más de una vez durante mi lectura. Sin duda un libro muy recomendable. 

lunes, 20 de febrero de 2017

LA MUJER GRIS: ELIZABETH GASKELL



En un molino-restaurante a orillas del Necker, en Alemania, el retrato de una mujer de tez y expresión enigmáticas llama la atención de un grupo de viajeros. El dueño del molino les enseña un documento que cuenta la historia de esta mujer, que la narradora se apresta a traducir. La bella hija de un molinero de Heidelberg pasa una temporada en Carlsruhe, invitada por una antigua amiga del colegio. Allí, por mediación de la pretenciosa -aunque pobre- madre de su amiga, es pretendida por un noble francés, monsieur de la Tourelle, y, con la aprobación de todos, se casa con él.





Tuve la fortuna de encontrar esta historia de Elizabeth Gaskell, y digo fortuna porque a veces no resulta sencillo dar con las obras de esta autora por aquí; de modo que cuando vi esta en la última Feria del libro de mi ciudad, no dudé en sumarla a la lista de compras. Elizabeth Gaskell es una de las grandes novelistas del siglo XIX y forma parte de un grupo de autores de aquella época que se consideran ya clásicos. Algo que me gusta mucho de su estilo es la elegante y al mismo tiempo ácida crítica social que ha sabido siempre impregnar en sus historias, sean estas novelas, como es el caso de la conocida Norte y Sur, o en relatos breves.

Aquí, en La mujer gris, si bien no abandona la sutil crítica social, no es ello lo más importante de la historia. Este es un cuento gótico, oscuro, que nos mantiene en suspenso durante sus pocas páginas, y quizá sea algo a rescatar; que en apenas cien páginas, Gaskell logre captar nuestra atención desde la primera y no nos podamos sentir en paz hasta haber conocido del todo la historia de la llamada "Mujer gris".



Una joven mujer, de paso por Alemania, acude a un molino en compañía de unas amistades y al desatarse una tormenta debe guarecerse por allí. El ambiente en la casa del molinero es encantador y confortable, pero lo que más llama la atención de la visitante es el cuadro de una hermosa mujer que resulta una lejana familiar del actual propietario. Al preguntar acerca de ella, este le da algunos alcances, pero decide entregarle una larga carta que ella escribió hace muchos años y que relata su historia. Es así como conocemos la tragedia de esta mujer de su puño y letra. Y aunque su destino pueda resultar en parte previsible por el hecho de ser ella quien a través de estas páginas relata su historia, no por ello su narración pierde ni un ápice de interés. Gracias a sus palabras sabemos quién fue, conocemos su personalidad y cómo se vio arrastrada a un matrimonio debido a su juventud y débil carácter. Conocemos el verdadero rostro de su marido, los terribles secretos que esconde y su desesperada huida del horror...

La mujer gris es una historia corta, atrapante, que te mantiene en vilo y con deseos de saber qué es lo que sucede a continuación sin parar hasta conocer el final, que es perfecto. Muy recomendable. 

domingo, 12 de febrero de 2017

LIBROS DIRECTOS AL CORAZÓN



Hoy es un día especial porque esta entrada forma parte de un pequeño reto organizado por Camen y el grupo de Facebook TARRO-LIBROS 2017 que quizá algunos de ustedes compartan. Carmen es una amiga lectora muy querida por estos lares y siempre es un gusto sumarse a sus iniciativas. En esta ocasión, y con el fin de celebrar el Día de San Valentín con un estilo muy lector, nos invita a compartir un libro que nos haya marcado de forma especial; no tiene que ser de romance, ni mucho menos, sino uno que tenga un significado especial para cada uno. Yo he elegido uno que sí va de romance, pero un romance muy particular, uno que considero el más importante de todos, y es el romance que uno debería de encontrar y atesorar por siempre, el que sostenemos con nosotros mismos durante todas nuestras vidas. Y creo que Isabel Allende es una maestra en ese tema porque más allá del tema de fondo que trate en sus libros, sus historias siempre reflejan eso, el conocerse y amarse a uno mismo, lo que me encanta. Así que hoy hablaremos de una historia que no es una novela en sí, sino un canto divertido al amor, al erotismo, y sobre todo, a la buena mesa, que es, después de todo, una historia de amor en toda regla, ¿no?



"Me arrepiento de los platos deliciosos rechazados por vanidad, tanto como lamento las ocasiones de hacer el amor que he dejado pasar por ocuparme de tareas pendientes o por virtud puritana, ya que la sexualidad es un componente de la buena salud, inspira la creación y es parte del camino del alma. . . Por desgracia, me demoré treinta años en descubrirlo".






Isabel Allende es, de lejos, una de mis autoras favoritas. Siento que más allá de sus deficiencias, que las tiene, como todo autor, o como casi todos, ella logra algo muy particular que no siempre es posible y que admiro mucho en un escritor; logra llegar al lector hasta la fibra más sensible, y lo hace con una fórmula muy sencilla, lo logra siendo ella misma. Su estilo no es complejo ni rebuscado, escribe acerca de lo que conoce y le importa, lo que le ha marcado de alguna forma en particular y nos lo presenta de la misma forma en que lo haría un amigo contándonos sus historias; un poco adornadas con mucha frecuencia, sí, pero de alguna forma consigue que se conviertan en cercanas y nos toquen de diversas maneras. Me pasó con La casa de los espíritus, uno de mis libros favoritos, y lo ha conseguido con casi todas las obras publicadas a la fecha. 

Cuando su hija Paula murió tras una penosa agonía, un evento de su vida que la marcó de forma profunda y que retrató en ese libro tan conmovedor que es Paula, la autora pasó un tiempo sin retomar la escritura, y cuando lo hizo supo que estaba superando ese largo y doloroso proceso que es el duelo. Lo curioso es que decidió retomar su pasión con un libro muy particular, uno acerca de la cocina, el amor y el erotismo, un trío infalible y del que se puede compartir mucho. Cuando lo leí por primera vez, y de eso ya han pasado algunos años, quedé impresionada por el tono divertido y desenfadado con el que comparte las experiencias de su vida, su historia con la cocina desde los duros años de la niñez en un internado inglés, pasando por los recuerdos de la infancia y los viajes de vacaciones familiares con los que cualquiera puede sentirse identificado. Además, la autora comparte una cantidad increíble de información gracias a la titánica tarea de documentación que emprendió al concebir este libro; nos enteramos de las costumbres de los países más lejanos y exóticos, de rituales que parecen salidos de un cuento y, precisamente, también muchos cuentos que forman parte del acervo cultural de una serie de pueblos, siendo los orientales los que me provocan mayor fascinación.


Como si todo lo contado fuera poco, las últimas páginas del libro están dedicadas a un buen y variado grupo de recetas que hará las delicias de quien las lea, las prepare y disfrute. Allende comparte cada una de ellas contándonos acerca de sus orígenes, la relación que la une a ellas, si la hubiera, así como una serie de hermosas ilustraciones hechas por un buen amigo suyo, quien participó en el proyecto, lo mismo que su madre, cocinera más que talentosa, y su agente y amiga. Este es un libro divertido e instructivo hecho con el deseo de llegar al lector tocando una de sus fibras más sensibles, un trabajo conjunto casi familiar, que, cuando es leído, nos convierte en parte de esa familia también, y solo por ello merece mucho la pena. 

lunes, 6 de febrero de 2017

LA INQUILINA DE WILDFELL HALL: ANNE BRONTË




Tras muchos años de abandono, la destartalada y ruinosa mansión de Wildfell Hall es habitada de nuevo por una misteriosa mujer y su hijo de corta edad. La nueva inquilina -una viuda, al parecer- no tarda, con su carácter retraído y poco sociable, sus opiniones a menudo radicales y su extraña triste belleza, en atraerse las sospechas de la vecindad, y a la vez la rendida admiración de un joven e impetuoso agricultor. Pero la mujer tiene, en efecto un pasado... más terrible y tortuoso si cabe de lo que la peor de las murmuraciones es capaz de adivinar.







Cuánto talento en una sola familia... Es lo primero que me viene a la mente cuando pienso en las hermanas Brontë (y no menciono a Branwell porque si bien sé que fue brillante, en realidad conozco poco de su obra). Charlotte y su inmortal Jane Eyre; Emily y la poderosa Cumbres Borrascosas. Y Anne, la más joven, quizá de la que menos se sabe, que nos legó dos novelas extraordinarias, ambas ya clásicos de la literatura, Agnes Grey y La inquilina de Wildfell Hall.

Algo que se menciona con frecuencia respecto a la escritura de las hermanas Brontë, es que parecían imprimir sus propias experiencias en sus creaciones y no es de extrañar, porque pese a gozar de vidas muy breves y marcadas por la tragedia, tenían un mundo interior único, el mismo que compartían con emoción. Es conocido que las hermanas escribieron y publicaron poemas con seudónimos, los mismos que en su momento no fueron  muy bien recibidos, pero ello no les afectó ya que siguieron con sus proyectos personales.

En el caso de Anne, al leer acerca de su historia, muy corta ya que falleció antes de los treinta años, es muy sencillo darse cuenta de que volcó sus experiencias en sus obras. Debido a que en casa no tenían una situación financiera  estable, debió emplearse muy joven de institutriz con algunas amargas experiencias que la inspiraron a escribir Agnes Grey. Algo similar ocurrió con La inquilina de Wildfell Hall, ya que el tema central de la obra es la forma en que esa atroz enfermedad que es el alcoholismo puede afectar a quien la padece y a quienes le rodean. Es conocido que Branwell, su adorado hermano, aunque brillante, se mostró siempre débil y de carácter impredecible, con una abierta inclinación a la bebida y el opio, que se agravó luego de una decepción amorosa.









“Es doloroso dudar de la sinceridad de las personas a las que amamos, pero, después de tantas pruebas de falsedad y de indiferencia tan absoluta por los principios, ¿cómo puedo creer en una historia tan improbable?”








La inquilina de Wildfell Hall fue una obra que golpeó bastante a la sociedad de su época; incluso Charlotte la criticó, por considerarla "poco apropiada" como literatura femenina al tratar un tema tan delicado y que entonces apenas se mencionaba, por tangible que fuera, tal y como ocurre en la actualidad. Pero Anne mostró un coraje extraordinario al retratar con tanta crudeza y entereza la vida de Helen, esa mujer que se presenta como una joven viuda al lado de su pequeño hijo y ocupa la abandonada Wildfell Hall, con la esperanza de construir una vida serena para el niño. La novela es epistolar, en tres partes, dos de ellas narradas por el joven Gilbert Markham, el honesto granjero que se muestra fascinado por la extraña y enigmática inquilina de la propiedad vecina, y la otra nos es presentada por la misma Helen, que en sus cartas nos da a conocer el infierno en vida que le tocó vivir.

Es imposible no sentir una profunda impresión al conocer la historia de Helen, por muchos motivos. Aunque puede resultar impresionante que una mujer joven decidiera casarse con un hombre como Arthur, el que sería su marido, pese a conocer sus muchos defectos, con la esperanza de que su amor le cambiaría, una idea ingenua, no deja de inspirar también  mucha admiración. Helen es una mujer tan creyente, de una religiosidad a rajatabla y tan aferrada a sus principios y lo que considera una conducta honesta, que conmueve. Es más, queda claro que de no haber sido por el espanto que le provocaba la posibilidad de que su niño creciera con el ejemplo del padre, se hubiera quedado a su lado sin chistar. Quizá vistos desde fuera, y desde la comodidad que da el tiempo y la distancia, sus actos nos resulten un poco exagerados, pero es importante ubicarse en la época y las circunstancias para apreciarlos en su justa medida.











"A los hombres idiotas y a los réprobos nunca les faltarán compañeras mientras haya tantas mujeres que los igualen; pero tú sigue mi consejo"









Este es un retrato crudo, sin florituras ni detalles a fin de endulzar las más difíciles situaciones que una mujer de aquel tiempo vivió y que comparte sin presentarse como una víctima o lamentarse de su destino. Por medio de la pluma ágil y honesta de Anne Brontë conocemos la historia de una increíble mujer, toda fortaleza y entereza, a quien no se puede menos que respetar y a quien le deseamos, durante todo el tiempo que le acompañamos en su historia, el final feliz que merece, o tan feliz como puede ser para quien conoce de tantos horrores tan pronto. 

En estos tiempos, en el que el rol de la mujer, el respeto por sí misma, y el valor que hace falta para denunciar los abusos y aún más, rebelarse ante ellos, está tan en el tapete, vale mucho la pena darle una mirada a este clásico de la literatura. Si Anne Brontë lo tenía tan claro en la difícil época que le tocó vivir, no podemos ser menos. 

domingo, 5 de febrero de 2017

CARTA DE UNA DESCONOCIDA: STEFAN ZWEIG



"Sólo quiero hablar contigo, decírtelo todo por primera vez. Tendrías que conocer toda mi vida, que siempre fue la tuya aunque nunca lo supiste. Pero sólo tú conocerás mi secreto, cuando esté muerta y ya no tengas que darme una respuesta; cuando esto que ahora me sacude con escalofríos sea de verdad el final. En el caso de que siguiera viviendo, rompería esta carta y continuaría en silencio, igual que siempre. Si sostienes esta carta en tus manos, sabrás que una muerta te está explicando aquí su vida, una vida que fue siempre la tuya desde la primera hasta la última hora."





A veces escojo libros de acuerdo a mi estado de ánimo; imagino que le ocurre algo parecido a muchas personas. Hace unos días me sentía un poco melancólica y se me ocurrió ir por Carta de una desconocida de Stefan Zweig, un libro corto, cortísimo, pero extraordinario.

Un escritor recibe, en el día de su cumpleaños, una carta, la carta de una desconocida, la que da título al libro. En estas líneas, que son el alma de la narración, una mujer le cuenta la historia de su vida desde el momento en que ella siente que empezó, y esto fue cuando conoció al que sería el amor de su vida, que es precisamente el destinatario de esa carta, con la que quiere al fin, sabiendo que su vida acaba, confesar su amor.

Soy una romántica consumada, pero no considero que esta historia sea precisamente una de amor. He sentido muchas cosas mientras la leía. En primer lugar que estaba leyendo la confesión desgarradora de una mujer desesperada que quizá no tenía derecho a ver; a eso nos lleva Zweig, porque se mete en la piel de esta mujer y nos permite sentir como si en realidad no estuviéramos leyendo un libro, para nada; por unos momentos, que fue lo que me duró la lectura, pude ser una persona cualquiera que encontró la carta en cuestión entre los papeles del escritor y que no pudo reprimir su curiosidad. 



El amor de esta pobre mujer, y la llamo así porque la compasión que me inspiró solo se incrementaba según avanzaba en la lectura de su carta, es para mí en verdad una muestra de devoción llevada casi hasta la obsesión; pero jamás me atrevería a criticarla, por el contrario, sentí una lástima tremenda al pensar en todo lo que debió de sufrir a través de los años. Y sin embargo, conoció también la felicidad a su manera a través de los años y aunque visto desde fuera uno pueda pensar que en realidad sus motivos no fueran del todo reales, no puedes evitar alegrarte por ella, porque un ser tan noble de espíritu, tan dispuesto a entregarse del todo, despierta también cierta admiración.

No tengo idea de si un amor como este pueda darse en la realidad, supongo que es posible, y la idea, lo confieso, es un poco inquietante. Me pregunto si Zweig supo de algún caso como este y cuánto me gustaría preguntarle al respecto...

Bueno, obviamente el libro me resulta fascinante y con menos de 70 páginas se gana el corazón de quien se aventura a conocer esta historia. Espero que quienes no lo han leído, se animen con él, no hay manera de que no les llegue de alguna u otra forma y se vean, durante lo que les dure la lectura, como uno más de los tantos que han caído rendidos a las confesiones de esta desconocida.










“Hasta ese punto te he llegado a querer, por fin puedo confesártelo, ahora que todo ha pasado y todo está perdido. Y creo que si me llamaras cuando ya estuviera reposando en mi lecho de muerte, tendría la fuerza suficiente como para levantarme e ir hacia ti.”

lunes, 30 de enero de 2017

EL SECRETO DE GAUDLIN HALL: JOHN BOYNE



Después de perder a su anciano padre, la joven Eliza Caine no tiene más opción que aceptar un puesto de institutriz en la mansión de Gaudlin Hall, en Norfolk. Pero lo que debería ser un trabajo digno y sencillo se convierte en una experiencia espeluznante. En cuanto se apea del tren, un par de manos invisibles intentan arrojarla a la vía, y cuando finalmente llega al caserón, los únicos que salen a recibirla son dos niños, Isabella y Eustace, que aparentemente viven solos. Eliza no sabe quién la ha contratado, y una serie de extraños sucesos la convencen de que algo muy grave está ocurriendo en la casa. Es como si una presencia maligna, que parece querer proteger a los pequeños, se manifestara continuamente, por lo que Eliza comprende que deberá desvelar los secretos que Gaudlin Hall guarda celosamente.



Compré este libro en una de mis últimas visitas a la librería llevada en parte por la portada, que creo que es preciosa y un poco más debido a la sinopsis, que me pareció muy tentadora; leo poco del género, el suspenso me encanta, pero no he tenido la suerte de encontrar muchos libros que me convencieran y de allí que no busque nuevos con mucho ahínco, pero este se me puso en el camino e hice muy bien en darle una oportunidad. Además, una vez que lo tuve en casa y revisé su ficha en Goodreads, una costumbre que tengo desde que empecé a usar la página, "descubrí" que pertenece al autor de El niño con el pijama de rayas, un libro que disfruté mucho en su momento, así que tenía todas las papeletas para ir a ganador y así fue.

El libro se lee en un suspiro, y tal vez lo hubiera terminado más rápido de no ser porque soy cobarde y me negué a leerlo de noche porque el autor hizo un trabajo estupendo al imprimir un ambiente de aprehensión durante toda la historia. No hay momento en que no sospeches que algo muy, muy malo va a pasar, y la verdad es que sí, pasa, de modo que no hay forma de leer tranquila sin atisbar bajo la cama y mirar sobre el hombro, solo por si acaso. 




Algo que disfruté mucho de la historia de Eliza Caine es que está ambientada en la Inglaterra Victoriana y es un homenaje a las historias de la época, a las góticas, esas que transcurren en caserones habitados por fantasmas, con heroínas en apariencia desvalidas y niños que te ponen los pelos de punta porque no tienes muy claro quiénes son y qué es lo que quieren exactamente. En El secreto de Gaudlin Hall hay mucho de todo esto, la protagonista Eliza es una joven poco agraciada que trabaja en una escuela en Londres como maestra, pero cuando su padre muere en tristes circunstancias, decide abandonarlo todo y responder a un misterioso anuncio en el diario en busca de una institutriz para unos niños. Lo que viene ya se lo pueden imaginar, creo que allí radica el encanto de la historia, en la habilidad del autor para tomar una serie de tópicos conocidos y crear una historia que mantiene al lector enganchado de inicio a fin, sufriendo por la protagonista, que de desvalida tiene poco y se revela como un personaje fabuloso, así como en un viaje muy entretenido para descubrir junto a ella cuál es en realidad el misterio de Gaudlin Hall. 



La atmósfera del libro, las menciones a Dickens, a la sociedad de la época, la excelente y cautivadora protagonista, todo ello me ha enamorado y he terminado la historia con mucha pena y otro tanto de miedo porque el desenlace resultó tan perturbador como cabía esperar en una historia de este tipo. Si tienen la oportunidad, espero que se animen con él, seguro que les hará pasar un muy buen rato. 

miércoles, 25 de enero de 2017

VENCIDA: HOPE TARR



Conocida por todos como la «doncella de Mayfair» por su virtud inquebrantable, su resolución y su elevado concepto de la dignidad, Caledonia Rivers (Callie) es la líder de las sufragistas londinenses, la imagen perfecta de lo que tanto disgusta a todos aquellos que están en contra de que las mujeres se metan en líos políticos y pretendan tener un papel en la sociedad. Agitadores, lunáticos e incluso prostitutas la detestan. Sin embargo, estos no son sus mayores enemigos: Caledonia tiene uno peor, un parlamentario dispuesto a no detenerse ante nada para evitar que las mujeres puedan votar y, al mismo tiempo, alguien que desea destrozar su reputación por encima de todo.

Hadrian St. Claire lleva una mala temporada con las cartas, muy mala, que amenaza con hacer que sus huesos acaben en el fondo del Támesis Por eso, aunque a regañadientes, acepta por dinero seducir a la famosa líder para después fotografiar con su cámara la que ha de ser su caída en desgracia. Pero la bella Callie, encantadora y de voz seductora, poco tiene que ver con la idea que él se había hecho de una solterona desgarbada que odia a los hombres. Y mientras la pasión entre ambos pasa de las chispas a un fuego más que ardiente, quien finalmente está en peligro de ser vencido es el propio Hadrian.St. Claire.





Hace unos días me di el gusto de hacer una excursión librera para surtirme de nuevos títulos para la estantería, como si no tuviera bastantes en espera. Entre ellos, llevé para casa este que les traigo hoy, Vencida, de Hope Tarr, una autora de la que ya había leído algo antes No se puede vivir sin amor, que sin llegar a convencerme del todo me entusiasmó. El balance de este, sin embargo, ha resultado bastante superior.

No me queda claro si este libro puede ser considerado romántica erótica, supongo que sí, porque hay escenas de cama bastante audaces, pero creo que la línea de la erótica está bastante desdibujada y por eso voy un poco de puntillas en lo que a ello respecta y con cuidado de no ofender a nadie, porque al fin y al cabo los gustos son cosa muy relativa. En lo personal, sin ser un género que acostumbre leer, puedo disfrutar de una buena historia erótica que presente una trama bien construida y en la que el erotismo esté presente sin resultar innecesario y  vaya acorde con la historia en sí; como digo, es un tema de gustos, pero hay una diferencia sutil entre erotismo y porno y a mí el segundo no me va. Pero Vencida no tiene nada de lo segundo, gracias al cielo sí mucho del primero, y del bueno, de modo que lo he disfrutado bastante. 





Nuestra protagonista es líder del movimiento sufragista, algo que me encantó porque es un tema que me resulta muy interesante, y aunque he leído varias novelas románticas que lo tratan, esta es la primera con que me topo en la que se profundiza en él. Ese es  precisamente un gran punto a rescatar de la historia y de la autora, la tremenda labor de documentación que revela el libro. Aquí conocemos al movimiento en sí desde lo más íntimo, sus miembros, los acontecimientos que entorpecieron su lucha y los muchos obstáculos presentados por esas nefastas personas que se encuentran en todo periodo de la historia. Caledonia Rivers es una mujer muy segura en lo que a sus ideas políticas se refiere, todo lo opuesto a la forma en que lleva su vida personal. Tiene un pasado que le ha dejado cicatrices profundas como mujer, de modo que decide entregarse al cien por ciento a su lucha para obtener el voto femenino. Callie es un personaje interesante, complejo, y que de entrada resulta admirable por sus convicciones, pero con todo tiene fallos, a veces una idea un tanto cuadriculada en su manera de ver la vida, pero en el transcurso de la historia crece y evoluciona, comprendiendo que hay mucha injusticia en el mundo y que no le vendría mal abrir un poco la mente y los ojos para mirar alrededor y descubrirlo. Y para eso está Hadrian.

Hadrian St. Clair es también un personaje muy rico. Un hombre salido de lo más bajo que fue rescatado en un momento crítico de su vida y que intenta mantenerse a flote pese a los traumas y las difíciles circunstancias que le han tocado vivir. Su pasión es la fotografía, a lo que se dedica, y gracias a él y, de nuevo, a la excelente labor de documentación de la autora, conoceremos mucho del tema y de los adelantos de la época, de cómo era vista la fotografía en aquellos tiempos, el negocio tras ella y ciertos tecnicismos que no resultan en ningún momento innecesarios. Hadrian es un hombre imperfecto, uno de esos personajes que se equivocan, como lo hacemos todos y que a veces se ve con los resultados de esas metidas de pata sin que pueda hacer mucho por resolverlas, como le pasa con Callie, pero es también lo bastante decente para plantarles cara e intentar, un tanto a lo desesperado, encontrar su absolución. Y eso, claro, lo vuelve aún más interesante.

La única pega que siento que podría ponerle a la historia es el desarrollo de la historia de amor en sí, que no terminó de enamorarme hasta casi el final. El inicio, ese periodo mágico en que el enamoramiento empieza a atisbar, me resultó demasiado rápido y algunas actitudes, en particular de Callie, me resultaron poco creíbles, pero bien podrían ser cosas mías, que me gustan los romances a fuego lento, que crecen firmes y con paso seguro. Fuera de ello, la historia es muy bonita y creo que no hace falta ser admirador del género para apreciarlo, basta con sentir curiosidad por la historia y por la lucha sufragista en particular. Según sé este es el primer libro de una serie y estoy segura de que iré por los que siguen. 



domingo, 22 de enero de 2017

UNA NUEVA AVENTURA. SÍ. OTRA



Y sí, voy por el mundo en plan aventurero, que se podría decir, ¿pero hay algo más bonito que  hacer lo que te gusta con pasión aun cuando no tengas idea de cuáles serán los resultados? Seguro que lo hay, claro, pero esta es mi forma. 

En esta ocasión vengo a contarles que he empezado una nueva andadura, esta vez de la mano de Harlequín, con quienes ya  había tenido el gusto de publicar hará un par de años, si bien entonces se trató de una novela histórica y esta es contemporánea, una muy especial para mí porque he podido volcar en ella muchas de las cosas que más me gustan como lectora y cinéfila. 

No sé ustedes, pero quiero pensar que mucho sienten el mismo gusto que yo por esas comedias románticas, en particular de los noventas, que puedo ver mil veces sin cansarme y con la certeza de que terminaré con una gran sonrisa en el rostro al aparecer los créditos. Esas historias sencillas, pero cargadas de sentimiento y una manera básica y sabia de ver la vida y el amor que te dejan con el corazón como si se encontrara cerca de una chimenea y palpitara con un poquito más de rapidez y esperanza. ¿No digo que soy una romántica?



Y de eso se trata Lo mejor de mí; es un pequeño homenaje a esas historias, con situaciones románticas y divertidas que los protagonistas viven en su búsqueda de eso que ni siquiera buscaban en primer lugar, ¿por qué no es bonito encontrar aquello que nos hará felices casi sin darnos cuenta? Además, y por primera vez en una de mis historias, me he permitido declarar mi amor a Jane Austen a gritos. Bueno, no lo he hecho yo, eso es cosa de los personajes, pero la idea es esa. La protagonista está obsesionada con Sentido y sensibilidad y adora al Coronel Brandon. Tiene muy buen gusto, todo hay que decirlo.

Pues he allí esta nueva aventura que hasta ahora me está dando muchas satisfacciones; más allá por lo que pueda o no depararle el destino, por lo que significa para mí el que vea la luz y esté a disposición de quienes quieran leerla. 

Aprovecho esta entrada para contarles que tengo un sorteo activo en mi página de Facebook por si desean pasarse y participar, es todo muy sencillo, pero quería darme el gusto de organizar algo como una pequeña celebración.



Preparé un booktrailer porque me parece de lo más divertido y se los muestro por aquí. Una no es Fellini, pero le he puesto corazón.



Y ya. Esta iba a ser una entrada corta, pero los resúmenes y yo no nos llevamos bien. Gracias por leer, y sobre todo muchas gracias por estar. A la aventura.


lunes, 16 de enero de 2017

EL COLOR PÚRPURA: ALICE WALKER



En el sur de los Estados Unidos ser negro no es ninguna ganga, pero ser, además, mujer, empeora la situación. "Mírate. Eres negra, eres pobre, eres fea, eres una mujer. Vamos, que no eres nada", dice a Celie en una ocasión su marido. Celie le fue entregada en matrimonio cuando, después de enviudar, buscaba una sustituta que le cuidara los hijos. Él prefería a Nettie, la hermana de Celie, pero el supuesto padre de ambas le propuso una permuta - con el incentivo de una vaca de regalo - porque creía más difícil "colocar" a Celie, a la que había estado violando sistemáticamente desde los trece años - hasta el punto de que concibió dos hijos, de cuya desaparición él mismo se ocuparía poco después de su nacimiento-. Para colmo, Celie es bruscamente separada de su hermana, la única persona por quien siente afecto y confianza. Incomunicada de ella, golpeada, usada y vejada por su marido, en su extrema soledad e infinita vergüenza encuentra un único consuelo: contar por escrito su desgraciada vida en unas cartas que, a falta de destinatario, dirige a Dios. A través de ellas desgrana su existencia monótona y sumisa, y el cambio que se va operando en ella misma hasta poder reconocerse como ser humano, al tiempo que denuncia las distintas formas de humillación y explotación del negro y reflexiona sobre la rebeldía, el odio, el afecto, el sentido de la religión, la tolerancia, la voluntad, las diferencias...



Es difícil reseñar un libro como El color púrpura porque, a pesar de su brevedad y de la forma en que está contado, dice mucho, pero intentaré hacerlo lo mejor posible; con poder expresar de alguna forma todo lo que me ha hecho sentir, me daré por bien servida.

Creo que casi todo el mundo debe de haber visto u oído hablar de la adaptación cinematográfica de esta historia, que tiene ya algunos años, protagonizada por Whoopi Goldberg y Danny Glover. Fue todo un éxito en su momento, con muchos premios y todo tipo de reconocimientos, pero es poco lo que se sabe del libro, al menos ese es mi caso, sabía que existía, pero nunca pensé en ir por él o me generó un gran interés. Ahora, sin embargo y por azahares del destino, él vino a mí y he disfrutado mucho de su lectura. El color púrpura pertenece al género epistolar, toda la historia llega a nosotros por medio de cartas, la mayor parte de ellas escritas por su protagonista, primero dirigidas a Dios y luego a su hermana perdida; la forma en que Celie escribe, con una inocencia y honestidad desgarradoras, no pueden menos que conmover profundamente al lector y en ello radica gran parte del libro, creo, porque al leer este testimonio de vida, que es al fin y al cabo lo que se nos presenta, pasamos de alguna forma a ser destinatarios de estas confidencias; es parte de la magia de la literatura, implica a autor y lector a un grado tan íntimo que las barreras de la realidad se difuminan y nos vemos siendo parte de la historia.

El inicio de la novela nos deja bastante clara la vida de la protagonista y es, a mi parecer, lo más duro de todo porque conocemos de golpe todos los horrores por los que Celie ha tenido que pasar. Ella es una joven mujer negra de una zona rural de Estados Unidos que para una edad muy temprana ha tenido que enfrentarse a los malos tratos, al abuso sexual por parte de su padre, dos embarazos, verse despojada de sus hijos y luego entregada en matrimonio a un hombre mayor que solo la quiere para que se haga cargo de sus propios hijos. No hay asomo de amor de por medio y sí mucho desprecio; Celie pasa del abuso en la casa paterna al que le toca en suerte en la de su marido. Hasta aquí, el panorama es desolador, y sin duda chocante, pero lo bello de esta novela es que aún en los pasajes más duros siempre asoma un rayito de esperanza, por pequeño que pueda ser. Celie solo tiene un amor en aquella época, su hermana Nettie, y también a ella la pierde, pero ninguna renuncia a la otra, se mantienen en contacto por medio de cartas que se retrasan y pierden a través de mares y el tiempo, pero que están allí a pesar de todo, son una muestra de amor, devoción y lealtad, la seguridad de que, aun cuando estas cartas nunca lleguen a sus destinatarias, son un testimonio de que la esperanza aún existe y que no todo está perdido por mal que se presenten las cosas.



A pesar de lo duros que son los temas que se tratan en este libro, las cartas por medio de las que está narrado tienen un tono ligero, sencillo y con una buena carga de humor, alguno inocente, otro algo más cínico, pero humor al fin y resulta curioso cómo se puede escapar una sonrisa en medio de tantos horrores. Celie es un personaje maravilloso, me ha encantado, inspira una ternura inmediata y me fascina su desarrollo a través del tiempo, como pasa de ser una niña asustadiza y resignada a su suerte a una mujer que aprende a base de experiencias y buenas personas que llegan a su vida cuánto vale y todo lo que puede hacer por sí misma. Y como ella creo que casi todos los personajes que se nos presentan evolucionan de distintas formas, algunos para bien, otros tantos para mal, pero siempre con la certeza de que son sus actos los que dominan en gran parte sus destinos. 

Recomiendo mucho este libro para cualquier lector, más allá de sus preferencias, porque resulta una historia atemporal que refleja una época lejana, pero que puede perfectamente adecuarse a lo que vemos en la actualidad, no solo en lo que a las mujeres se refiere, sino a la humanidad en general. Desafortunadamente, los prejuicios no entienden de géneros o épocas.

Hay una escena muy linda en la adaptación de Spielberg que me gusta mucho, es cuando Celie va a un bar con su marido pese a que él no la quiere allí porque se muere por oír a Shug, esa diva que pasa a formar un parte vital en su historia. La canción es preciosa, perfecta para esa alma noble que es Celie, una forma de darle valor y esperanza. Espero que les guste si no la conocen y se animen con el libro, seguro que no se arrepentirán.